El 6 de septiembre de 2024, en Quito, se llevó a cabo el encuentro bilateral entre Ecuador y Costa Rica. En este evento, la ministra de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca de Ecuador, Sonsoles García, junto a su par costarricense, Manuel Tovar, confirmaron que el acuerdo comercial entre ambos países entrará en vigencia el 1 de octubre de 2024. Este acuerdo representa un hito en las relaciones comerciales, abriendo nuevas oportunidades para el intercambio de bienes y servicios entre ambas naciones. Este acuerdo, abarca una gran cantidad de los bienes comerciados entre ambas naciones; y, contempla la eliminación progresiva de aranceles para productos clave, beneficiando a sectores como la agroindustria, manufactura, pesca y productos industriales.
Ecuador actualmente exporta más de 300 productos a Costa Rica, de los cuales el 65% enfrenta aranceles. Con la implementación del nuevo acuerdo comercial, el 94% de estos productos podrán ingresar sin pagar aranceles, mientras que el resto experimentará una desgravación paulatina. Por otro lado, productos como dispositivos médicos y medicamentos importados desde Costa Rica hacia Ecuador gozarán de una tarifa arancelaria del 0%.
La confirmación se dio a conocer luego de realizar el intercambio de comunicaciones oficiales entre los ministros de Estado, concluyendo así los procedimientos legales correspondientes para su entrada en vigor.
Este acuerdo comercial que establece un marco jurídico adecuado para normar y fomentar el intercambio comercial e incrementar las inversiones, incluye 20 capítulos de diversas materias, entre los que destacan: género y comercio, propiciando la inclusión de la mujer en el comercio internacional; protección de derechos laborales; y estándares medioambientales; buenas prácticas regulatorias; micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES); y, comercio electrónico.
Este acuerdo no solo busca la apertura comercial, sino que también incluye cláusulas innovadoras que promueven el crecimiento económico inclusivo de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), con el objetivo de que estas puedan integrarse de manera más eficiente al comercio internacional. Asimismo, se incorpora un enfoque de género que fomenta la participación de la mujer en el ámbito comercial, alineándose con los compromisos internacionales sobre igualdad de oportunidades.
Otro aspecto relevante del tratado es su componente de sostenibilidad, que asegura que el crecimiento económico no solo sea inclusivo, sino también ambientalmente responsable. Ecuador y Costa Rica se comprometen a promover el comercio de productos que respeten criterios ambientales y sociales, lo que responde a las demandas de consumidores cada vez más conscientes y exigentes.


